Hola,
esta mañana me ha llamado mi padre, para que leyera un articulo en la opinión de Málaga donde habla del TDAH, desde ahí he llegado a vuestra pagina de Internet. En los años que lleva mi hijo diagnosticado, nunca he pertenecido a ninguna asociación, quizás por falta de información.
Y ahora leyendo la historia de Javi, os escribo con lágrimas en los ojos, por que en la mayoría de las cosas que cuenta su madre veo a mi hijo reflejado.
Es muy difícil tratar con un niño hiperactivo y con déficit de atención. Salvador también tiene 8 años y está en 3º, ya desde que tenia meses un pediatra me dijo, este niño va a ser hiperactivo, pero con meses como te puedes imaginar los problemas que se te avecinan. Con dos años y pocos meses diagnosticaron a Salvador de su "problema", pero no lo podían medicar por ser muy pequeño. Cuando empezó en infantil de 3 años, nos dieron un papel, donde que había que poner si el niño tenia alguna enfermedad. Enfermedad no, pero en un lado puse, es HIPERACTIVO. Al día siguiente me citó la directora para decirme que el niño no podía estar en la clase con 24 compañeros mas, que el necesitaba una profesora para el solo. Lo quiso mandar a un colegio de educación especial. Y ahí empezó mi "guerra particular" (aún sigue)
Tuve que hablar con psicólogos y maestros para ver que es lo que mejor podía hacer, y lo mejor que me aconsejaron es que el niño se tenia que quedar en el cole, su seño y yo empezamos a leer todo lo que llegaba a nuestras manos de el trastorno de la hiperactividad y así aprendimos las dos. Los tres años de infantil, le costó muchísimo, por despistarse, enfadarse, no quería hacer las tareas, en fin que voy a contar que no sepáis ya. Pero por otro lado es muy inteligente, cuando llego el verano de los 4 años, en el ordenador le puse el programa de Pipo aprende a leer, así cuando llegó a 3º de infantil, era el único niño de su clase que sabia leer y comprender, cosa que molesto a muchas madres, que ofuscadas comentaban como va a aprender a leer un niño hiperactivo?
Más problemas cuando empezó 1º de primaria, él por el cambio de maestra y la maestra porque no sabia ni quería tener un niño hiperactivo en su clase. Vuelta con la guerra, se puede ser maestra e ignorante? Me dijo a gritos en el pasillo, delante de los niños que lo que tenia que hacer era llevarme a mi hijo del colegio, y yo le conteste que pensara lo que estaba diciendo, que no me iba a quedar de brazos cruzados, mientras no le diera una oportunidad a mi hijo. Nos costó casi todo el curso que entendiera (la seño) que un hiperactivo no es un desahuciado, que es un niño normal y como tal hay que tratarlo. No hay que darle ni mas castigo, ni tratarlo con la punta del pie. Así que le costó el doble tratar se sacar el curso, doble de trabajo, doble de cartillas de escritura, etc.
Mi hijo ha rellenado mas cuadernillos de escritura que sus compañeros, por que su letra era un desastre y cuando empezó 2º de primaria, empezó a medicarse, por que iba mal, no quería ir al cole, no terminaba las tareas, estaba siempre enfadado.
Cambio, como de la noche al día, mejoro su letra y su forma de ver la clase. Y la seño en su forma de verlo a él. O entendió que no iba a conseguir nada por las malas pero siguió en sus treces de seguir poniendo al niño solo y el ultimo de la clase, cosa que no le beneficiaba nada a mi hijo, así que por medio de la psicólogo del colegio y un informe de su psicólogo del Hospital Materno Infantil, conseguimos que Salvador se agrupara con sus compañeros.
Mi hijo no es el único niño con problemas en el colegio ni es el único que se medica, pero tenemos un problema todas las madres y es que cada año nos cambian el/la psicóloga del colegio, así que todos los años, tenemos que empezar de cero.
Este año parece que ha tenido mejor suerte con la seño que le ha tocado, desde el primer momento en que le dije que era hiperactivo, me comentó que no había problemas, que había tenido antes niños como él, y que sabia como manejarlo. Va muy bien en los meses que llevamos, cuando no quiere terminar algo, lo deja, me manda una nota o habla conmigo y yo me pongo con el.
Esto en el tema escolar, en el personal, es un niño que si esta solo no da un ruido, tiene buen corazón y es amigo de sus amigos. Cumpleaños, algunos, no todos lo que el quisiera, pero así también el consigue ver quien es su verdadero amigo y quien no lo es, y lo comprende, eso sí al suyo vienen todos.
Sigue tomando su tratamiento, que este año lo hemos tenido que subir de 18 mg a 36 mg.
Cuando le dicen eres malo, o estate quieto, contesta no puedo, soy hiperactivo, la gente lo mira como si fuera un bicho raro. No ven que los raros son ellos. Que no transigen.
Y así seguimos, luchando para que el día de mañana, sea un niño "normal".
Gema Raventós.





