Para ayudar a un niño con hiperactividad hacen falta rutinas, hábitos, firmeza y constancia, dice

16.09.09 -
C. T
 
Responsable del programa Reto en Costa Rica, que busca enseñar al profesor a motivar a un niño con Trastorno de Déficit de Atención, la psicóloga Marina Peña ofreció una charla en Donostia organizada por Adahigi.
 
- Ha desarrollado el método 'Aprender sintiendo'. ¿En qué consiste?
- Encontraba a mucha gente con dificultad para entender lo que se enseña. El método consiste en fomentar vivencias y estimular todos los sentidos para poder aprender. Hoy tenemos mucha información, pero no tiempo suficiente para la comprensión.
- ¿Sirve para las matemáticas?
- Para enseñar al niño una suma podemos usar a sus compañeros con los signos del 'más' o del 'igual'. Habrá que encontrar a otro compañero con el resultado. El niño está viendo, sintiendo, pensando y razonando. Y está experimentando que el aprendizaje también puede ser una diversión.
- Ocurre lo mismo con la lectura...
- Podemos hacer un teatro con los personajes. El niño, para poder representar su papel tiene que leer. Eso le va a permitir trasladar lo que está leyendo a términos concretos. Uso este método para explicar a los maestros qué es un niño con Trastorno de Déficit de Atención (TDA). El profesor siente lo que siente un chico con dificultades.
- ¿Cómo lo hace?
- Pido a los profesores que escriban con la mano izquierda. Y además con ruidos que interfieren el dictado. Ven la dificultad, porque su habilidad es con la derecha. Y porque con tanto ruido no logran prestar atención. Y eso que yo hablo con claridad. Esto es lo que siente un niño con TDA. Hay muchos elementos que le distraen y además no tiene habilidad por sus dificultades de aprendizaje. Pregunto a los profesores qué harían con un niño así.
- ¿Y qué responden?
- Ellos mismos sugieren dar más tiempo, hablar al niño desde más cerca, no ponerles a copiar textos tan largos. La vivencia es la mejor forma de sensibilizar a la gente para el aprendizaje.
- Busca motivación y confianza para generar el cambio. ¿Es lo que les falta a estos niños?
- Precisamente una de sus mayores limitaciones es que no tienen automotivación. El estímulo debe ser muy alto y venir de fuera para que despierte su interés. Los muchachos con TDA fácilmente pierden la atención.
- Y no es éste su único problema...
- Al no tener autocontrol hacen cosas que luego tienen consecuencias negativas. Sus fallos, el hacer cosas inadecuadas, el no comprender una instrucción hace que se vuelvan inseguros. La idea es que a través de un aprendizaje diferente tengan logros.
- ¿Es difícil para un profesor tratar con niños con este problema?
- Sí. La falta de conocimiento de esta limitación hace que muchas veces les presionen y que las expectativas sean mayores de lo que pueden ser. Un niño con hiperactividad puede desarmarle la clase y obstaculizar la atención del resto. Son niños que demandan mucha atención y el profesor no siempre tiene tiempo ni formación para ayudarle. La institución le presiona, los padres también. Y él necesita herramientas.
- Los niños, ¿mejoran?
- Resulta interesante ver que un niño que se resiste a escribir y a terminar un trabajo, empieza a mostrar un deseo de quererlo lograr. Porque se da cuenta de que lo que interesa no es hacerlo bien, sino tratar de hacerlo. Cambiamos las expectativas.
- ¿Qué pueden hacer las familias?
- En casa hacen falta rutinas y hábitos. Es importante el manejo de la disciplina y la firmeza en el control de su comportamiento. Pero sobre todo, la constancia. Como resulta difícil, muchas veces se deja. Y los padres deben luchar si quieren que sus hijos logren salir adelante.
- ¿Cómo llegó a esta especialización?
- A través de mi experiencia personal. Tengo dos hijos con TDH. Uno, con hiperactividad y otro, inatento. La experiencia te hace entender que la mayor barrera es la actitud. Puede frenar cualquier apoyo. Tanto mi esposo como yo tuvimos que trabajar mucho para lograr una actitud positiva. Se trata de convertir el problema en una oportunidad.
- Su casa fue su gran escuela.
- Mi hijo mayor tiene 29 años y está casado y el pequeño tiene 24. Ambos terminaron sus estudios y llevan una vida como la de cualquiera. Los padres somos el mejor apoyo.

Artículos aleatorios

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8

amanda sorda

contacto
C/ Cotrina, local 7, 29009, MÁLAGA

amanda mosca