Una oportunidad para los TDAH - Marina Peña, Med
Educar hoy es un desafio para todos porque en el proceso formativo se requiere que seamos capaces de preparar a los niños y jovenes para dirigir su propia vida dentro de la realidad del siglo XXI
Educar es más allá que la trasmisión de conocimiento, es un proceso formativo que busca sacar lo mejor de la persona, desarrollando las propias potencialidades, nutriendo de conocimiento, valores y alternativas que permitan guiar la vida de cada uno hacia lo mejor como ser humano, preparandole para enfrentar los desafios de manera autonoma bajo el principio de la libertad.
Hoy más que nunca se tiene acseso a una gran cantidad de información, recursos, servicios y herramientas tecnológicas que apoyan la tarea educativa de padres y educadores, sin embargo todas ellas carecen de validez si no se cuenta con el recurso más valioso ¨el que educa¨ y siendo el propio ejemplo la herramienta más efectiva del aprendizaje.Hablar de ser un ejemplo para lograr el proceso de educación implica que nosotros mismos nos cuestionemos ¿cómo estamos dirigiendo nuestra vida? ¿cuál es nuestra actitud? y ¿cuáles son los valores y principios que la dirigen?
Para todo ello es necesario reconocer el valor de la vida, la importancia del cuidado personal, de los habitos, la forma de enfrentar el conflicto, las relaciones interpersonales, la actitud, el trabajo, la responsabilidad, la persistencia, y sobre todo el valor de la voluntad para hacer el esfuerzo necesario para lograr las metas que necesitamos alcanzar para mantener una calidad de vida. Seriamos los mejores maestros para la vida, si hicieramos todo lo que sabemos sobre el buen vivir, si más que decir lo que deben hacer demostraramos como hacerlo con el ejemplo, valorando cada día, cada momento como parte fundamental para el fortalecimiento personal.
Hoy más que nunca donde se carece de tiempo, es necesario estar consciente que cada momento de la vida es una oportunidad para educar, para nutrir en valores, para desarrollar potencialidades personales, para dirigir hacia el camino correcto para instruir y sobre todo para trasmitir la sabiduría que hemos obtenido con el tiempo, entendiendose por sabiduria la capacidad de poder unir la experiencia con el conocimiento.
Los contextos de formación educativa han estado determinados fundamentalmente en la escuela o en la familia, pero hoy no debemos menospreciar la influencia que esta teniendo en nuestro tiempo el contexto social y los medios de comunicación, quienes se convierten en una escuela de valores, conocimiento y creencias que llegan a tener una gran influencia en la educación para la vida de los chicos y que muchas veces van en contra de nuestra propia perspectiva de vida.
Así mismo a tecnología es parte de la realidad de todos, esto no quiere decir que estás alternativas que presenta la vida moderna son necesariamente algo negativo como se ha querido hacer ver. Lo que hace del recurso algo funesto, es la carencia de un educador para la vida que sea capaz de nutrir, guiar, regular, corregir y dirigir y es esta precisamente la dinámica educativa que permite el proceso de formación. Sin embargo nuevamente para realizar esta tarea educativa primero nosotros mismos debemos estar claros del uso que merece todos estos recursos que se han convertido en parte fundamental de la vida del nuestro siglo.
Definitivamente si queremos educar para la vida, no se puede limitar el concepto de educar a formar profesionales productivos llenos de conocimiento, más allá de esta valiosa tarea esta la responsabilidad de formar a una persona capaz de desarrollar su pontencial personal, con capacidad de autoregulación, autonomía, virtudes, con habilidades para la vida, para las relaciones interpersonales, para enfrentar los conflictos de manera asertiva, fundamentado en los valores, principios y fuerza personal que dirijan su vida de manera justa, libre y equilibrada.
Esto no se enseña en los libros, eso se aprende en la convivencia, en las relaciones, en la interacción con el padre y la madre que esta en casa, en maestro en la escuela o en el equipo deportivo, en el adulto donde quiera que se encuentre que sea capaz de nutrirles para ser capaces de enfrentar el reto de la vida a futuro.
Para esta enorme tarea se requiere tiempo, disposición, compromiso y sobre todo amor para ser capaz de entender que amar no se puede reducir a una simple expression afectiva implica una forma de vida fundamentada en la responsabilidad y el compromiso de dar lo mejor de mi para ser un ejemplo de vida en la formación de los niños y jóvenes.
Si las personas con TDAH tuvieran la oportunidad de tener esta calidad de educación en casa y en la escuela, muchas de sus dificultades se convertirian en oportunidades para crecer cada día llevándoles a ser lo mejor de ellos mismos.
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