El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una auténtica alteración psicológica crónica, - clasificada como trastorno mental por la Asociación Americana de Psiquiatría dentro de los trastornos por déficit de atención y comportamiento perturbador-, caracterizada por una falta de atención, incapacidad para concentrarse, impulsividad e inquietud motriz exagerada -dada sin carácter propositivo- que se dan en lo afectados de manera más frecuente y grave que en las personas con un nivel de desarrollo similar. Varios autores coinciden en señalar al TDAG como el trastorno psiquiátrico más común en la infancia y en la adolescencia, y que es, en dicho sector de la población, la causa más frecuente de derivación a centros de salud mental.
Algunos criterios propuestos por la Sociedad Americana de Psiquiatría (DSM-IV) para el diagnóstico del Déficit de Atención / Hiperactividad.
- A menudo no sigue instrucciones y no finaliza las tareas escolares, encargos u obligaciones.
- Tiene dificultades para organizar tareas o actividades.
- Tiene dificultades para sostener la atención en las tareas o en los juegos. A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en el trabajo escolar o en otras actividades.
- A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros.
- Tiene dificultades para guardar su turno.
- A menudo mueve en exceso manos y pies, o se remueve en su asiento.
- A menudo se levanta de su asiento en casa o en clase, en situaciones en las cuales se espera que permanezca sentado. Corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo.
- Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
- Con frecuencia evita, le disgusta o es reacio a dedicarse a tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido, tanto en tareas escolares como en casa.
- Con excesiva frecuencia extravía objetos o material necesario para realizar tareas o actividades: juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros, herramientas....
- Se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes y es descuidado en las actividades diarias.
- A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
- Con frecuencia se adelanta a contestar sin haber sido completada la pregunta.
Otros indicativos de TDAH
- Desobediencia continua en el aula y en el hogar.
- Suele presentar problemas de aprendizaje: lectura pobre, silábica, escritura irregular....
- Con frecuencia actúa sin pensar. No ve el peligro.





